
Creo que no ha habido una verdadera preocupación por el bienestar de las personas más necesitadas por parte del gobierno, ni verdadera solidarización de unas personas con otras. Luego del terremoto que se dio en agosto del 2007, miles de personas tomaron la iniciativa de realizar actividades para ayudar a los damnificados del sur: se organizaron conciertos para recaudar fondos, colectas de ropa y víveres, construcciones de viviendas, etc. Sin embargo, gran parte de esta "ayuda" no fue realmente efectiva, y en muchos casos, estas actividades fueron solo oportunidades para mejorar la imagen de ciertas personas. Creo que la ayuda no ha sido adecuadamente organizada, pues mucha gente intentó hacerlo por cuenta propia y ocasionó mucho desorden y falta de efectividad. Tampoco fueron bien administrados los recursos, porque muchos de ellos no llegaron a su destino. Una de las cosas que más me asombra, es que, según me contaron, el terremoto sí llegó a sobrepasar los 8 grados, pero se anuncio que fue de 7,9 porque sino el gobierno hubiera tenido que cubrir los gastos... y yo que pensaba que su labor era velar por el bienestar...
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